Respetable don Genaro Góngora Pimentel:
Es comprensible su desasosiego, pero el divisionismo que preocupa no sólo a usted no es abstracto, ni tiene una sola causa como para dejarlo de lado como usted sugiere. ¿Les pedimos a las mujeres sensatas de 17 estados de la república que dejen de lado su criminalización y que olviden su derecho a decidir sobre su cuerpo? ¿Cree usted que los (¡y las!) creyentes en deidades misóginas van a aceptar, así nomás, que estas herejes aborten cuando se les de la gana? ¡Ni lo mande Dios!
¿Cree usted que Marcelo Ebrard va a acatar el fallo de la Corte que desvincula el pago de la tenencia y la verificación, le pondrá un alto a los gruyeros, a la voracidad de sus policarpos? ¿Cree usted que yo y otros millones más se lo vamos a perdonar? ¿Cree usted que los gobiernos de las 32 entidades van a obligar a sus policías a darle seguridad al ciudadano y no sacarle lana cada que pueden, mientras los malhechores delinquen tan campantes? ¿Cree usted que los gobernadores de Puebla y Oaxaca van a pagar sus fechorías, de las que sus colegas, don Genaro, se hicieron cómplices? ¿Cree usted que agradecemos profundamente a los legisladores nos hayan metido la mano a la bolsa con más impuestos para mantener a sus chupatintas y comprar votos el año que entra?
A mi juicio (y creo que el de usted también), algo que puede zanjar el divisionismo es muy simple ¡cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes emanadas de ella! Comenzando por el artículo 3°. Educación, educación y educación, laica (sin deidades de ningún tipo), gratuita, obligatoria, basada en el progreso de la ciencia, que fomente la democracia entendida ésta no sólo como un régimen político sino como un modo de vida (que se inicia en casa, ¡porque te lo mando yo que soy tu padre y/o madre!)… O el 6°, que dice: el Congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna… ¡Es una religión y 17 congresos de igual número de estados que han impuesto sus creencias sobre los conocimientos científicos y laicicidad a que apela el 3°, contra las mujeres! Separación de Estado e Iglesias es un principio histórico que establece el 130 y los jerarcas católicos lo violan un día sí y el otro también con la complicidad del Ejecutivo, que también lo viola.
¿Cree usted que el niño Emilio y el metrosexual Salinas Pliego nos darán programación de calidad formativa, cultural y científica y permitirán que otras cadenas compitan, que no harán propaganda negra a los candidatos de izquierda (aunque sean ambidiestros)?
De cualquier manera se agradecen sus buenos deseos, don Genaro Góngora ¡Dios lo bendiga! (o lo mande al infierno por andar impulsando ideas subversivas).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario